La Independencia en Documentos
(1819 - 1826)
La independencia fue un largo y complejo proceso, que involucró a hombres y mujeres de muy variada procedencia y condición. La Expedición Libertadora marcó el inicio de las operaciones militares que habrían de llevar a diversas localidades fueran jurando la independencia, entre ellas Lima, el 28 de julio de 1821. Mientras se organizaba el incipiente Estado peruano, la guerra continuó hasta el 9 de diciembre de 1824, cuando las fuerzas realistas capitularon tras su derrota en Ayacucho. Pese a ello, las plazas del Callao y Chiloé continuaron resistiendo hasta principios de 1826.
Antecedentes
Antes del proceso independentista que concluyó con la expulsión del dominio español y la instauración de un nuevo régimen, numerosas rebeliones y conspiraciones tuvieron lugar a lo largo del territorio sudamericano, haciéndose patente un descontento mayoritario entre los diversos grupos que convivían en estos territorios. Indígenas, criollos, esclavos e incluso españoles, bajo diversas motivaciones, se adhirieron a los movimientos e insurrecciones que se fueron gestando durante el último cuarto del siglo XVIII y los albores del siglo XIX.
Las Expediciones de Cochrane
La independencia de Buenos Aires y Chile requiere eliminar el poder realista establecido en el Perú, para lo cual se precisa obtener el control del mar e invadir por esa vía el virreinato peruano. Para ello, el gobierno chileno adquiere varias naves y las pone a órdenes de Lord Thomas Cochrane, quien lleva a cabo dos expediciones en aguas peruanas, logrando arrebatarle el control del mar a las fuerzas realistas basadas en el Callao. Abre de ese modo el camino para el inicio de las operaciones en el territorio peruano.
La Expedición Libertadora
Financiada por Chile y organizada por José de San Martín, la Expedición Libertadora del Perú inicia sus operaciones en el mar y territorio peruanos. Apenas se realiza el desembarco en Paracas cuenta con apoyo local, lo que lleva a que se proclame la independencia en varios pueblos de la sierra central y el norte del Perú. Al mismo tiempo, el establecimiento del Trienio Liberal (1820-1823) en España y la restauración de la constitución liberal de 1812 obliga a los realistas a establecer negociaciones con los independentistas en busca de una salida pacífica.
Lima independiente
Mientras que la causa de la independencia se propagaba con rapidez por el norte y la extensa zona de Maynas, una segunda expedición militar es enviada a la sierra y el virrey Pezuela es removido del mando y reemplazado por José de la Serna. La proclamación de la independencia en Lima da inicio al Estado Peruano, dirigido por el Protector José de San Martín. El virrey La Serna, consciente de las dificultades de sostener Lima, se traslada al Cusco que se convierte en la sede de su gobierno.
El Primer Congreso
Mientras el gobierno peruano y el realista continúan organizándose, sus fuerzas militares, con una creciente participación popular, se enfrentan esporádicamente en la sierra central. A pedido del gobierno colombiano, una división del recién constituido ejército peruano toma parte en la campaña que culmina con la independencia de Quito. Tras reunirse con Bolívar en Guayaquil, San Martín renuncia al mando y deja el poder en manos del Congreso Constituyente.
El Primer Presidente
El fracaso de las operaciones militares dispuestas por la Junta de Gobierno genera una crisis política que lleva a que José de la Riva Agüero sea elegido como el primer presidente de la República. Sin embargo, su relación con el Legislativo se deteriora rápidamente, generando una nueva crisis que lleva a que el congreso invite a Simón Bolívar a venir al Perú para asumir el mando político y militar.
La Campaña Final
Con Bolívar enfermo en Pativilca, la situación del frente patriota no es la mejor. No obstante, gracias los recursos que se obtienen del norte peruano, el Ejército Unido Libertador restablece su capacidad operativa. Mientras tanto, el bando realista, que aparentaba unidad y mayor fortaleza, enfrenta la rebelión del general Pedro Antonio Olañeta en el Alto Perú, dividiendo y debilitando sus fuerzas. Los independentistas aprovechan esta situación para iniciar la campaña final contra las fuerzas realistas, que serán vencidas en las batallas de Junín y Ayacucho, capitulando finalmente el virrey La Serna.
La dictadura de Bolívar
Lograda la independencia, Bolívar debe consolidarla y eliminar los focos de resistencia realista en el Alto Perú, Callao y Chiloé; y, al mismo tiempo, gobernar el Perú. Para ello, dicta diversas medidas destinadas a ordenar y modernizar el país, y organiza actos celebratorios. Tras la creación de la República de Bolívar, es manifiesta su aspiración de crear la llamada Federación de los Andes.
El Fin del Proyecto Bolivariano
Pese a la victoria en Ayacucho y el Alto Perú, se mantienen algunos focos de resistencia realista en el Callao, Huamanga y Chiloé, con la vana esperanza de recibir refuerzos desde España. Bolívar, mientras tanto, viene preparando su proyecto de Federación con las jóvenes republicas americanas para defenderse de posibles ataques de España y sus aliados europeos. Para fortalecer su liderazgo político diseña una constitución vitalicia que le da amplias potestades.
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